Invierno sin riesgos: cómo evitar sobrecargas y mantener un consumo seguro
El uso intensivo de artefactos eléctricos durante el invierno puede poner en peligro la seguridad de tu vivienda si no se toman las medidas adecuadas.
Cuando las temperaturas bajan, es natural recurrir a calientacamas, estufas eléctricas y otros dispositivos que ayudan a sobrellevar el frío.
Sin embargo, este aumento en el uso de energía dentro del hogar también incrementa el riesgo de sobrecarga eléctrica, una de las principales causas de incendios y accidentes domésticos en esta temporada.
Por eso, desde AACH (Asociación de Aseguradores de Chile) llaman a prepararse de forma adecuada, contratar un seguro de hogar y seguir estas recomendaciones para disfrutar de un invierno cálido y seguro.
Claves para un uso eléctrico eficiente y sin peligro
La primera barrera de protección está en el sistema eléctrico mismo. Los especialistas en seguridad recomiendan realizar una revisión completa de las instalaciones eléctricas antes del invierno, especialmente si la vivienda es antigua o ha tenido modificaciones.
Un tablero eléctrico bien diseñado, con circuitos diferenciados por sectores (como cocina, dormitorios o living), ayuda a aislar posibles fallas y evitar cortes generales. Además, debe contar con disyuntores y protectores diferenciales certificados por la SEC (Superintendencia de Electricidad y Combustibles), que cortan la energía automáticamente ante cualquier anomalía.
Otro aspecto poco considerado son los llamados consumos “vampiro”. Se trata de aparatos que siguen consumiendo electricidad aunque estén apagados, como televisores en stand-by, cargadores enchufados sin uso o microondas que permanecen conectados.
Desconectarlos cuando no se utilizan puede marcar una diferencia considerable en el gasto energético mensual y reducir el estrés sobre la red eléctrica doméstica.
Buen aislamiento y uso responsable: la clave para reducir el consumo
Una manera efectiva de disminuir la dependencia de artefactos eléctricos para calefacción es mejorar el aislamiento térmico del hogar. Sellar puertas y ventanas, usar cortinas gruesas y evitar filtraciones de aire ayuda a conservar el calor por más tiempo.
De esta forma, se puede mantener una temperatura interior confortable sin necesidad de mantener los aparatos funcionando por horas.
Asimismo, ajustar la temperatura del hogar a niveles razonables es otra medida inteligente. Se recomienda mantener los espacios habitables a unos 20°C y una humedad relativa cercana al 50%.
Temperaturas superiores no solo implican un mayor consumo eléctrico, sino también una sobreexigencia para los sistemas de calefacción, lo que acorta su vida útil y aumenta el riesgo de fallas.
Seguridad ante todo: cuándo buscar ayuda profesional
Uno de los errores más frecuentes en invierno es el uso simultáneo y sin control de múltiples artefactos eléctricos en una misma toma o alargador. Esto puede provocar sobrecargas, cortocircuitos o incluso incendios, sobre todo si los enchufes están dañados o los cables presentan desgaste.
Para evitar estos riesgos, las autoridades recomiendan que todas las instalaciones y reparaciones eléctricas sean realizadas exclusivamente por profesionales certificados por la SEC, quienes pueden asegurar que los trabajos cumplan con las normativas vigentes.
En Chile, la SEC habilita una plataforma para verificar si un técnico cuenta con la certificación correspondiente, lo cual es fundamental al contratar servicios eléctricos. Además, se sugiere realizar una inspección eléctrica completa al menos una vez al año, especialmente si el hogar utiliza muchos electrodomésticos o calefactores.
El invierno puede ser una temporada agradable y segura si se enfrenta con preparación y conciencia energética. Al reducir el consumo innecesario, mejorar la eficiencia y priorizar la seguridad, se evita no solo un gasto excesivo, sino también los peligros invisibles que pueden habitar entre cables, enchufes y artefactos mal utilizados.











