Más de 60 menores de San Antonio siguen en espera de una Familia de Acogida

Como parte del Mes del Acogimiento Familiar y en el marco del Plan Crecer en Familia, el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia junto al FAE Kultrahue San Antonio realizó  una actividad en la Plaza de Llolleo para fomentar el interés de las personas de la provincia y captar a más familias que estén dispuestas a brindar un hogar temporal a un menor de edad.
En la instancia, los presentes dieron información sobre la cantidad de niños en residencias de protección en la región y provincia, y la cantidad de Familias de Acogida necesarias para reducir esta cifra.
De acuerdo a lo detallado, son alrededor de 700 niños, niñas y adolescentes en la región en espera de una familia que pueda acogerlos, siendo 63 de esos menores de la provincia de San Antonio.
Víctor Pizarro, jefe de la Unidad de Familia de la Dirección Regional del Servicio de Protección Especializada de la Niñez y Adolescencia, señaló que, “estamos en conjunto con el FAE San Antonio en una actividad por el Mes del Acogimiento Familiar, donde lo que estamos buscando es poder sensibilizar a la sociedad para poder captar más familias de acogida. En la región de Valparaíso tenemos aproximadamente 700 niños que se encuentran en contexto residencial y acá en la provincia de San Antonio tenemos actualmente 63 niños que se encuentran en contexto residencial; aún más específicamente de niños de 0 a 4 años tenemos actualmente 16 niños que se encuentran en contexto de residencia. Por eso es importante que efectivamente podamos contar con más familias de acogida y por eso estamos haciendo esta actividad tan importante, donde lo que queremos es sensibilizar a la sociedad, sensibilizar a la comunidad respecto de poder contar con familias de acogida que puedan brindarle un contexto de protección a estos niños y a estas niñas”.
Los participantes en la jornada mostraron a la comunidad parte de la labor que se realiza mediante este programa y lo que significa para el sistema contar con más familias en el territorio, que puedan brindar un hogar durante un tiempo determinado a un menor que se encuentre con una medida de protección, lo que puede tener un impacto relevante en la vida de ese niño, niña o adolescente.
“Las familias de acogida son una respuesta fundamental para poder apoyar en la restitución de los derechos de los niños de vivir en contexto familiar. Pero lo principal es que efectivamente las familias de acogida permiten que los niños puedan experimentar cuidados sensibles, cuidados protectores y que puedan también reparar estas experiencias de vulneración de derechos que han experimentado en sus contextos familiares de origen. La experiencia nos da cuenta de que los niños que se encuentran en residencia viven también los efectos de la institucionalización temprana, que afecta a las diferentes áreas de su desarrollo. En ese contexto las familias de acogida permiten que estos niños puedan desarrollarse en todas las áreas de manera adecuada y de manera mucho más sensible y que les permita finalmente la restitución de sus derechos”, agregó Pizarro.
Es importante recordar que las personas que estén interesadas en conocer detalles y el proceso para convertirse en una familia de acogida, pueden acercarse hasta las dependencias del FAE San Antonio, que se encuentra en calle Arzobispo Casanova, frente al cuartel de Bomberos de Llolleo.
Sandra Ávila, directora del programa FAE San Antonio Kultrahue, también se refirió a esta jornada, comentando que, “nuestra misión es captar nuevas familias de acogida externa. El rol de estas familias es incorporar a un niño o niña a su grupo familiar, incorporarlo como un hijo más dentro de la rutina que tiene la familia. Hay niños que están en residencia, niños que a veces están en hospital, y se alarga una medida de protección porque no tenemos familias para poder que lo tengan bajo su cuidado. Entonces ese es el objetivo de estas actividades, tener más familias para que incorporen estos niños a esa rutina familiar”.
En ese sentido, la profesional enfatizó que a nivel local el número de familias de acogida es muy bajo, especialmente familias externas, lo que quiere decir que no están conectadas de alguna forma a un niño o niña que tenga alguna medida de protección, siendo solo tres en la zona. Es justamente a esas personas a quienes se espera llegar, para poder contar con más hogares, que puedan recibir a un menor y brindar un espacio seguro y de cuidado durante un proceso tan importante como el desarrollo de un niño o niña.
“Aquí no hay ningún requisito en especial para ser familia de acogida. Hay que ser mayor de edad, da lo mismo si tiene o no pareja, pero es importante que no tenga antecedentes penales, por ejemplo, de violencia intrafamiliar u otro tipo de antecedentes, sobre todo de violencia hacia otra persona. Además se debe tener una situación económica que le permita incorporar un nuevo miembro al grupo familiar. Nosotros realizamos una evaluación, tienen que pasar una evaluación psicológica y social, pero requisitos fundamentales es ser mayor de edad y que tengan también red de apoyo, porque puede ser una persona sola, pero que tenga red de apoyo que le permita cuidar bien a un niño o a una niña bajo su cuidado. A nosotros nos faltan muchas familias de acogida, principalmente trabajamos con familias de acogida extensas, que son algún familiar del niño, y ahí está el fuerte. Pero familias externas, lamentablemente hay muy poca, en este momento tenemos 3 familias externas, todas acogiendo niños menores de 6 años. Pero eso es totalmente insuficiente para la cantidad de demanda que hay, también acá en la comuna tenemos un hogar de lactantes, también hemos trabajado en algún momento la desinternación, niños que salen del hogar y se insertan en una familia de acogida. Lamentablemente son muy escasos, porque familias son muy pocas las que tenemos”, puntualizó Sandra Ávila.