El silencioso camino de la paternidad cuando existe infertilidad

En este día del padre celebramos la presencia, el amor y la entrega de quienes ejercen ese rol. Sin embargo, también abre una pregunta incómoda y necesaria: ¿qué ocurre con aquellos hombres que deseamos ser padres, pero enfrentamos en silencio un doloroso diagnóstico de infertilidad? Para muchos, esta fecha no solo despierta ilusión, sino también tristeza, frustración, culpa, hasta envidia y una sensación profunda de no estar a la altura de lo que la cultura espera de nosotros. Eso es lo que yo mismo sentí por más de 13 años.
Aunque la infertilidad suele asociarse principalmente a las mujeres, los factores masculinos están presentes en cerca del 40% de los casos. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud estima que una de cada seis personas experimentará infertilidad en algún momento de su vida reproductiva, y en Chile se calcula que entre el 10% y el 15% de las parejas enfrenta esta realidad. Pese a estas cifras, la experiencia emocional masculina continúa siendo poco visible: muchos hombres viven el diagnóstico con vergüenza, aislamiento y miedo al juicio, como si hablar de ello pusiera en duda su identidad, su masculinidad o su capacidad de construir familia.
En un país donde la natalidad atraviesa una crisis histórica, con una Tasa Global de Fecundidad de 0,99 hijos por mujer, hablar de fertilidad no puede reducirse solo a estadísticas médicas o demográficas. Detrás de cada tratamiento hay parejas que esperan bajo constante angustia y ansiedad, hombres y mujeres que se sienten responsables de un dolor compartido y familias que intentan sostener la esperanza. La presión cultural que asocia ser hombre con poder engendrar sigue pesando demasiado, y por eso muchos terminan enfrentando la infertilidad como una carga privada, sin espacios seguros para reconocer lo que sienten ni herramientas para transitar el proceso sin quebrarse emocionalmente.
Este Día del Padre debiera recordarnos que la paternidad también comienza en el deseo, en la búsqueda y en la capacidad de pedir ayuda. Acompañar emocionalmente a los hombres que atraviesan infertilidad no significa prometer resultados médicos, sino permitirles sostenerse mejor, conversar con sus parejas, recuperar confianza y comprender que no están solos. El camino hacia la paternidad puede ser doloroso ya que el silencio también enferma.
Felipe Pascual, coach especializado en procesos de transformación personal y fundador del programa Fertilidad Emocional











