Rogando en fiestas patrias.

Todos los años en estas fechas existen numerosas campañas para prevenir los accidentes del tránsito producto de la excesiva ingesta de alcohol y drogas de algunos compatriotas endieciochados en demasía en las celebraciones de las fiestas patrias.
La excepción de mantener prudencia con estos excesos en las festividades siempre las han hecho algunos ciudadanos con dotes humorísticos, con numerosos whatsapps irresponsables en el excesivo consumo de alcohol y drogas, que inevitablemente concientizan algunas mentes vulnerables de nuestros conciudadanos.
Todos los años en estas fechas, las campañas de gobierno, carabineros y otras cruzadas en las redes sociales, la prensa escrita, radio y televisión, hacen tomar conciencia en algunos conductores y estos entregan las llaves de sus automóviles para no conducir bajo la influencia del alcohol o en estado de intemperancia, usando los medios de transportes públicos para sus desplazamientos recreativos. Sin lugar a dudas, un acto de responsabilidad y buen criterio, que como resultado directo y sin ninguna duda, evito una tragedia familiar.
Los que tenemos hijos jóvenes y se juntan con sus amigos a celebrar las fiestas patrias, generalmente quedamos en una letanía invocatoria a todas nuestras creencias religiosas y a su buen discernimiento y buen actuar en su libre albedrío en las decisiones tomadas por estos; apelamos , a su buen criterio y al de sus acompañantes, en relación a los excesos etílicos y otros estimulantes que pudiesen consumir; también, a no dejarse influenciar y a tomar conciencia de las acciones innecesarias o actos temerarios producto de la animosidad de estas fechas.; rogamos y suplicamos en esta época, que no aparezca un irresponsable conductor ebrio o drogado y provoque un accidente con un desenlace no deseado.
Rogamos que nuestros hijos vuelvan luego a casa, sanos y salvos; este sentir es generalizado en todas las madres y padres chilenos con conciencia y conocedores de las excesos en las calles y de la delincuencia que existe en nuestro país.
Los que afirman que criaron bien a su descendencia y que no cometen estos excesos, o que sus retoños no tienen amigos con estas características de irresponsabilidad, están muy equivocados al pensar que no les puede pasar nada; la juventud es imprudente, osada y temeraria; eternamente lo ha sido y será seducida por la novedad, la aventura y lo desconocido; siempre estará el riesgo que jóvenes con buenos hábitos en estos excesos, cometan imprudencias con consecuencias no deseadas o que otros ciudadanos irresponsables bebidos o drogados, aparezcan y provoquen un accidente con consecuencias lamentables.
Nuestra angustia es acompañada con consejos de prudencia en estos desbordamientos dieciocheros, rogando en lo más profundo de nuestro ser, esperanzados y apelando al buen criterio de est@s jóvenes y no tan jóvenes hij@s nuestros, rogando que no se jodan la vida por los excesos y sus imprudencias en estos feriados tan peligrosos. Creo que todos los padres de buen vivir deseamos que ninguno de nuestr@s hij@s se sume a la lista anual de graves accidentes de tránsito en estas fechas ya sea como víctima o victimario.
HUBERZZA











