Salud mental infantil: si un niño pide ayuda, ¿quién responde?

ELPROA
El Diario de San Antonio

Hemos aprendido a decirles a niños y adolescentes que deben hablar de lo que sienten, pedir ayuda y cuidar su salud mental. Pero hay una pregunta que pocas veces hacemos: ¿cuánto de esa responsabilidad estamos trasladando a ellos? Un niño no siempre tiene las herramientas para identificar qué le ocurre, ponerlo en palabras o saber a qué adulto recurrir. Pedirle que lo haga no puede reemplazar la responsabilidad de quienes deben protegerlo.

La Ley 21.430 establece que la protección de la niñez es una responsabilidad que involucra al Estado, las familias y la sociedad. La salud mental, por tanto, no puede entenderse solo como una tarea individual. También depende de los entornos donde los niños crecen, de los vínculos que construyen y de que existan adultos capaces de advertir cuando algo no está bien.

El desafío es pasar de decirles a los niños que pidan ayuda a asegurarnos de que, cuando lo hagan, exista una respuesta. Eso requiere adultos preparados para escuchar, comunidades capaces de detectar situaciones de riesgo y redes que puedan actuar oportunamente. No basta con enseñar a un niño a levantar la mano si no hemos preparado a quienes deben tomarla.

Desde la protección de la niñez sabemos que cuidar la salud mental también significa asumir responsabilidades que no pueden recaer en los niños. Estado, familias y comunidades debemos construir entornos protectores donde pedir ayuda sea posible, pero donde un niño no tenga que llegar al límite para ser escuchado. Porque su salud mental no puede convertirse en una responsabilidad que les entreguemos a ellos.

Osvaldo Salazar
Director Nacional, Aldeas Infantiles SOS Chile