..Hecha la trampa.

Luego de estudios y pruebas un grupo de psicólogos llegó a la convicción que hay un fenómeno químico que explica la propensión del ser humano a engañar.
Los hombres que hacen trampa cuando cometen una sienten un placer homologable al de una línea de coca. Liberan tanta adrenalina como lo que le ocurre a los practicantes de deportes extremos o la de tener cualquier actividad que se pudiera considerar adictiva.
Explicaría porque todas las culturas…sin excepción…condenan el timo y aplauden la corrección…la honradez…la honestidad.
Estudiosos del comportamiento humano crearon una prueba en tres etapas que sondearía en la psiquis de la trampa.
La primera consistió en resolver un puzzle de palabras diseñado de tal modo que los participantes podían tener acceso a las respuesta. Por estímulo…una recompensa en dinero para aquellos que lo resolviesen.
El 40% hizo trampa. Consultados reconocieron haber experimentado satisfacción y nada de culpa.
La segunda prueba…diseñada de igual manera lo que tuvo de diferente fue la ausencia del estímulo económico.
En éste caso el 70% hizo trampa. Luego reconocieron haber sentido aún más emoción que si hubiese habido dinero de por medio.
Y por último…en la tercera prueba…igualmente diseñada.. con recompensa en efectivo se estableció un código de honor para no hacer trampa..Y al final de la misma debían informar si habían sido honestos.
Ninguno hizo trampa y…para sorpresa de los investigadores habían experimentado aún más satisfacción.
Concluyeron que existe lo que bautizaron como la EUFORIA DEL TRAMPOSO.
Ello…porque debieron rendirse ante el hecho indiscutible de que el mentir y hacer trampa no necesariamente provoca sentimientos negativos si no que…muy por el contrario…una evidente satisfacción.
Descubrieron que al mentir se activa el sistema nervioso central que provoca una intensa sensación de euforia.
Y creo que todos alguna vez hemos hecho trampa. Copiamos para una prueba…no devolvimos el vuelto que nos dieron de más…hicimos señales de luces para advertir de un control caminero…
Hoy…dos trampas se han vuelto reiteradas…las fiestas clandestinas y burlar los controles.
Quienes somos asiduos a las redes sociales leemos todos los días y a cada rato a cibernautas preguntando a los contactos en línea si es que hay control sanitario en algún lugar…algún centro comercial o una feria.
Y los obsequiosos abundan. Dando pista y señales… trucos… desvíos… alternativas… incluso otros muy a caballo en el tema hasta se dan el lujo de indicar horarios en donde estarán patrullas de militares o Carabineros…lo que no deja de ser sorprendente porque ¿quien si no uno de ellos puede tener información tan precisa?
Yo les escribo una frase que por repetida mi procesador de texto ya la sabe de memoria; PORQUE MEJOR NO SE QUEDA EN CASA Y NO SE ARRIESGA NI NOS ARRIESGAN.
Para que les cuento como me empapelan. Desde el folclórico VIEJO SAPO…la parentela por línea materna…hasta amenazas a mi integridad física.
Como sea…hay en todos nosotros un afán por burlar las normas…por ser choros…vivos…avispados…presumir de ello…sentir que el día tuvo sentido porque no le hice caso a quienes reiteradamente nos conminan a ser responsables.
Claro…como…si eso es de GILES. Y así estamos…un país poco poblado…solo 18 millones de habitantes y hasta hoy (03/05) 1.219.064 contagiados con Covid 19 y 26.696 muertos.
¿Quieren hacerse una idea de lo enorme que es la cifra de muertos?
Cartagena tiene una población de 22.733 habitantes. Así que es como si todo esa comuna y la mitad de El Tabo hubiesen muertos.
Sigan no más buscado la quinta pata al gato. Hasta que les llegue…¡¡¡irresponsables!!!

Alejandro Iglesias.