Plan Integral de Bienestar para Niños, Niñas y Adolescentes llegó a comunas de El Tabo y El Quisco

El Plan Integral para el Bienestar de Niños, Niñas y Adolescentes, iniciativa de la Subsecretaría de la Niñez y la Fundación de las Familias, se encuentra presente en la Villa El Tabo y Villa Las Marinas de El Quisco.
En 2023 el Presidente de la República anunció el Plan Integral para el Bienestar de niños, niñas y adolescentes, el que se construye a partir de la revisión y análisis de múltiples programas y acciones dirigidas a la infancia y adolescencia en diversas instituciones del Estado.
La iniciativa, que a nivel nacional está en más de 40 comunas y en 7 de la región, está organizada en dimensiones del desarrollo de NNA y de la gestión intersectorial que se requiere para alcanzar los resultados de bienestar integral, con foco especial en la prevención de situaciones de vulneración de derechos de NNA.
En la provincia se está haciendo presente en dos comunas, El Tabo y El Quisco, mediante su línea Comunidad y Entorno, donde se busca reforzar el foco en el bienestar de NNA a partir de un proceso de activación social con las organizaciones de la comunidad, ofreciéndoles diversas acciones, que puedan llevarse a cabo a partir de las necesidades de NNA y las prioridades de la comunidad.
Francisca Egaña, gestora comunitaria del Plan Integral para el Bienestar de Niños, Niñas y Adolescentes de las comunas de El Quisco y El Tabo, señaló que estas comunas fueron seleccionadas luego de, “un diagnóstico que hace el Ministerio del Interior y Seguridad Pública en su momento, en base a ciertos índices de vulnerabilidad delictual. Parece como lejano el tema de las infancias, pero lo que pasa es que este plan, que es un plan integral, busca integrar en una gran medida todos estos programas y acciones que tenían que ver con las niñas y adolescentes. Nosotros estamos implementando en la comuna de El Quisco y El Tabo una de las dimensiones de este plan, que es  Comunidad y Entorno, Y esa dimensión responde un poco a estos índices que había evaluado el Ministerio del Interior y Seguridad Público”.
Es así que mediante esta iniciativa se espera promover entornos seguros, sociales y comunitarios seguros a través de una articulación intersectorial, esto en un trabajo que inició en el mes de febrero y se extenderá hasta diciembre, llevando a cabo hasta la fecha diversas intervenciones con la comunidad, focalizando en los barrios seleccionados, que son  Villa El Tabo y la Villa Las Marinas de El Quisco.
“(Desde) mayo nosotros estamos trabajando en los territorios, tomando contacto primero con la comunidad organizada, con los municipios, con las OLN o las oficinas de infancia y durante el mes de junio empezamos a tener un trabajo fuerte en las villas. Este es un trabajo interesante, porque en el fondo el propósito del programa tiene que ver con brindar estos espacios seguros y estimulantes para las infancias y adolescencias, pero se hace a través de un modelo de activación comunitaria, porque la dimensión Comunidad y Entorno tiene este fin, poder activar la comunidad, fortalecer el tejido social. Por lo tanto, significa desde un principio tomar contacto con la comunidad, a través de sus organizaciones sociales o de los vecinos y vecinas, y poder motivar la participación de ellos y la vinculación de ellos en las distintas acciones con los niños y adolescentes. En ese sentido creo que ha sido un proceso de construcción, primero tratando de dar a entender los objetivos del programa y conquistando un poco el sentido del propósito de la intervención en las personas. Ha sido bueno porque cuando trabajamos con niños, niñas y adolescentes, siempre hay padres, madres, cuidadores muy interesados en que hayan cosas buenas para los niños en sus barrios. Hoy día donde nos estamos instalando son dos sectores que no tenían intervención significativa de parte de los municipios, por ejemplo, en la Villa El Tabo nos comentaban que no había nada de algún tipo de acción o de servicio en el sector para los niños y adolescentes. Entonces, llegar nosotros con la posibilidad de una oferta programática de actividades, de acciones, etcétera, para ello ha sido como súper bien recibido”, añadió Egaña.
En ese marco es que se han desarrollado actividades, tanto con la población adulta y con los más pequeños de cada sector, buscando recoger opiniones para tener un diagnostico de las necesidades que ve la comunidad. Ese proceso tuvo hitos de cierre en ambas villas,  dando paso ahora a la siguiente etapa del programa, donde también se trabaja con las oficinas de la niñez comunales.
“Presentamos el diagnóstico, ahora se configura esta mesa, e inmediatamente generamos el plan de acción. Este plan dura hasta diciembre de este año, vamos a decidir en esta mesa cuáles son las acciones que va a imple-mentarse en cada territorio. Esto es algo que viene con financiamiento de parte de la Subsecretaría de la Niñez, que en las experiencias del año piloto, del año 2024, se tradujo de manera importante en actividades de talleres, deportivos, culturales, etc. Aquí lo que uno va a hacer siempre a través de estas actividades es promover la participación y el liderazgo de los niños y adolescentes, desarrollar ciertas habilidades socio-emocionales, fortalecer el sentido de pertenencia de los niños y adolescentes a su comunidad, educar en algunos valores también”, explicó la gestora comunitaria del Plan Integral para el Bienestar de Niños, Niñas y Adolescentes de las comunas de El Quisco y El Tabo.