Chile ante el riesgo del sarampión en las Américas

ELPROA
El Diario de San Antonio

La reciente declaración de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de que el sarampión deja de ser una enfermedad eliminada en las Américas marca un retroceso histórico en salud pública regional. La decisión se basa en el restablecimiento de la transmisión endémica en Canadá, y en la existencia de brotes activos en México, Estados Unidos y casos emergentes en Sudamérica.
En Chile, nuestras coberturas vacunales están peligrosamente bajo el umbral crítico necesario del 95%, registrando la segunda dosis sólo un 73% de cobertura. Esta brecha nos expone al riesgo de reintroducción viral, especialmente considerando la movilidad poblacional con países con transmisión activa.
El sarampión, con su extraordinaria contagiosidad, no perdona descuidos. El 89% de los casos en las Américas se registró en personas no vacunadas o en quienes se desconoce su estado vacunal. Esta realidad evidencia brechas críticas que debemos subsanar de forma urgente.
A días de las elecciones presidenciales, es crucial que el próximo gobierno priorice el fortalecimiento de políticas de salud pública basadas en evidencia. La vacunación contra sarampión debe ser solo el punto de partida; urge recuperar coberturas de vacunas contra COVID-19, fortalecer las campañas de vacunación contra influenza, y mantener estrategias exitosas como el anticuerpo monoclonal contra virus respiratorio sincicial, que ha demostrado resultados extraordinarios en la protección de lactantes.
Las evidencias científicas son contundentes, las vacunas son seguras, efectivas y salvan vidas.
Desde el Centro de Resiliencia de Pandemias UNAB, llamamos al próximo gobierno a renovar el compromiso con la inmunización, fortalecer la vigilancia epidemiológica y combatir la desinformación. Y hacemos un especial llamado a padres y madres, a mantener al día los calendarios de vacunación de sus hijas e hijos, para protegerlos contra graves enfermedades.

Dra. María Paz Bertoglia; Dr. Manuel Inostroza,
Centro de Investigación de Resiliencia a Pandemias
Universidad Andrés Bello