Doble impacto económico por tarifas eléctricas

ELPROA
El Diario de San Antonio

El error en la facturación eléctrica tuvo un impacto multidimensional que afectó directamente a los contribuyentes y la economía. El sobre cobro más masivo fue detectado en la metodología de cálculo de las tarifas de la Comisión Nacional de Energía (CNE). Este error se debió a la doble aplicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en las estimaciones, falla metodológica que se venía arrastrando desde 2017.
El contribuyente se vio afectado de dos maneras principalmente, iniciando por el perjuicio tributario directo: el error en la boleta implicó el pago de un Impuesto al Valor Agregado (IVA) en exceso (Débito Fiscal) calculado sobre una base imponible inflada. Esto obligó a las familias a desembolsar un monto inesperado, desviando fondos de gastos esenciales y causando un inmediato estrés financiero. Lo segundo, recae en el impacto indirecto en la estabilidad económica familiar. El cobro indebido de más por la luz elevó el IPC en algunos meses, lo que provocó alzas en el valor de la Unidad de Fomento (UF). Dado que compromisos financieros como dividendos hipotecarios, planes de ISAPRE, colegiaturas y seguros están indexados a la UF, los ciudadanos terminaron pagando de más en todos estos ítems. Este efecto indirecto es considerado por expertos como un daño que podría ser irreparable, ya que es prácticamente imposible de calcular y compensar.
El proceso de reparación se enfocará en la devolución de los recursos cobrados en exceso, a través de una rebaja en las futuras cuentas de la luz. El monto total del cobro extra, que debería ser devuelto a los clientes, se estima en US$118 millones. La devolución se deberá concretar a través de un nuevo decreto tarifario, el cual se traducirá en una reducción promedio en las cuentas de electricidad del 2%. Se estima que la rebaja de las cuentas de la luz comenzaría a regir a partir de enero del 2026. Para corregir la situación, las empresas distribuidoras deben emitir notas de crédito, ajustando el monto facturado y el IVA cobrado, para luego restituir el dinero, incluido el IVA, al cliente.
A nivel de la recaudación fiscal, el error generó un impacto temporal en el flujo de caja del Estado. Si las empresas pagaron el IVA asociado al monto inflado, se produjo un aumento temporal de la recaudación. Sin embargo, al aplicar las notas de crédito, las distribuidoras rebajarán el Débito Fiscal que deben enterar en períodos posteriores, lo que se traduce en una disminución de la recaudación de IVA que el Estado percibirá en los meses siguientes.
Esta facturación errónea obliga a un complejo proceso de compensación y ajuste tributario que revierte el sobrepago inicial de IVA, afectando el bolsillo del consumidor y el tiempo de los ingresos fiscales del país.

Carlos Montero Académico Escuela de Contador Auditor Universidad de Las Américas