LA HISTORIA DE LA PARROQUIA DE SAN ANTONIO

INTRODUCCIÓN
Las primeras capillas de San Antonio
Los pueblos más antiguos trataban de demostrar sus avances, logrando la creación de sus propias capillas.
En 1580 Melipilla, fue designada doctrina, siendo la primera actividad documentada en su archivo una partida de bautizo, realizado el 07 de septiembre de 1710, administrado en la capilla de Cartagena.
En 1797, Cartagena, fue declarada curato en la sede la capilla de la familia Cartagena y ms tarde traslada la sede a Lo Abarca en 1800, y que se mantiene hasta la actualidad, aunque la primera iglesia fue reemplazada por una más moderna. También en forma posterior en 1910, se crea la viceparroquia de Cartagena, donde se encuentra actualmente emplazada frente a la plaza de Cartagena.
Ejemplo de ello, es que, en el siglo XVIII, se sabe de la existencia en esta zona litoral, de las capillas de San Nicolás de la familia Gallardo y de la Capilla de la familia Cartagena, las que son mencionadas en las partidas de nacimiento, matrimonio y defunciones como vice parroquias.
En 1823, la capilla de Cartagena que funcionaba en el domicilio de la familia Cartagena a dos kilómetros de la desembocadura del estero Cartagena, pasa a ser reconocida como parroquia de Cartagena, asignándosele los límites “Estero San Jerónimo (Algarrobo) por el norte, el rio Maipo por el sur, estero Puangue por el Oriente y el Océano Pacifico por el Poniente (Espinoza, 1905), quedando así la Capilla Nuestra Señora de la Luz del Puerto de San Antonio en la jurisdicción de dicha parroquia.
Es en 1847, varios vecinos escriben una extensa carta al Arzobispo de Santiago Rafael Valentín Valdivieso, pues le indicaban que habían escuchado al párroco de Cartagena, que “jamás celebrara el sacrificio de la misa en San Antonio, por no desatender la iglesia matriz”, aclarando que la distancia entre ambas era de dos leguas, hasta la “Capilla de Nuestra Señora de la Luz” en San Antonio.
En dicha carta los feligreses indicaban que Puerto Viejo de San Antonio, contaba con más feligreses y que más de dos personas habían fallecido sin la absolución y también los vecinos alegaban por el alto cobro en los entierros y otros derechos, en definitiva, se solicitaban un vice párroco para San Antonio.
Perez-Ruiz (1990), indica que el Arzobispo de Santiago, le solicita el 04 de noviembre de 1847, al párroco de Cartagena, que respondiera a los cargos que se le impugnaban, el que responde casi de inmediato y en parte de su texto dice:
“Nuestrisimo señor Arzobispo electo. El cura vicario de la parroquia de Cartagena, como mejor proceda i con la sumisión debida ante V.S.IParesco i digo que habiéndose servido de S.S.I decretar informe en la presentación de acusación que han hecho en contra de mi algunos sujetos del puerto de San Antonio i siendo el mayor número de estos según informe de personas de gran reputación, de la clase ínfima, como por otra parte observo que me hace falta concebir que la presentación no es más que una alarma producida por algunos genios perturbadores. Protesto de la acusación guardándome para desarmarla a su tiempo…”
Ante esto el Arzobispo el 20 de diciembre del mismo año, le indicó que debía entregar a la brevedad un informe concreto, y el cura de Cartagena vuelve a indicar que la carta de los vecinos no tenía seriedad, ni fundamentos, firmada por solo treinta y nueve vecinos como representantes de pueblo y se justifica en este nuevo informe diciendo “ i si por mi desgracia es cierto que han fallecido dos personas sin auxilio espiritual de la confesión, han sido circunstancias criticas de hallarme en cama, i sin poder mover por estar haciendo medicamentos”. En la carta el cura de Cartagena se seguía defendiendo e indicaba que una solución era contratar a un teniente de cura, que pudiera cubrir a san Antonio y que los vecinos le pagaran su salario y mantenimiento y finalizaba su extensa misiva ofreciendo humildemente su renuncia a la parroquia de Cartagena.
Ante esto el arzobispo, preocupado por este tema y el enfrentamiento entre las partes, le escribe una nota al Ministro de Estado del Departamento de Justicia y Culto, sobre la necesidad de proveer de un sacerdote a la ya numerosa comunidad de San Antonio. En la carta el Arzobispo Valdivieso, le ponía de manifiesto la necesidad de subvencionar el pago del trabajo de un teniente de cura, con la ayuda del Gobierno. La respuesta llego el 13 de mayo de 1848, firmada por el secretario Jose Hipólito Salas, informando del Decreto N° 298, de fecha 11 de mayo de ese año, que asignaba un “sínodo de cien pesos anuales para el teniente de cura que debe establecerse en el puerto de San Antonio, Departamento de Melipilla. En la carta del gobierno, se le pedía al cura de Cartagena, se reuniera con la gente de San Antonio, y les explicara lo que estaba sucediendo y que fuera la forma de buscar más recursos pues la suma otorgada solo cubría parte de las necesidades.
El cura se reunió con la gente de San Antonio, pero el expediente se encuentra en parte quemado pues el cura de Cartagena indicó que estando cerca del brasero en Lo Abarca, entro una gallina y voto el expediente que en parte se quemó, por lo que molesto el arzobispo orden sacar “copia legalizada del expediente a costa del cura de Cartagena”.
Se bendice para su funcionamiento la Viceparroquia de San Antonio
La población de San Antonio, había logrado su objetivo y es así que el 07 de mayo de enero de 1852, la primera iglesia vice parroquial era bendecida, atendiéndola los siguientes primeros vice párrocos: Luis Orrego, Fray Gregorio Machuca, Fray Pedro Riquelme, Jerónimo Santiago, Francisco Bustamante y Pascual del Real, siendo muy pocos los antecedentes que existen sobre ellos o años en que actuaron.
…La creación de la parroquia y su primer cura
Finalmente, el 18 de mayo de 1898, se crea la parroquia de San Antonio, bajo el vocativo de San Antonio de Padua, por el Monseñor Mariano Casanova Arzobispo de Santiago, siendo el primer párroco Simón Bulboa. Cabe mencionar que la fallecer Palmieri la vice parroquia había quedado algún tiempo sin titular, hasta la llegada del cura Carlos Mauser que la atendió hasta 1897, siendo reemplazado por el cura Pedro Nolasco Lezana y luego por Simón Bulboa. En ese momento estaba en funciones el segundo Alcalde de San Antonio Jose Carlos Hinojosa (1897-1900)
Jose Luis Brito Montero
Profesor / Naturalista / Historiador
Presidente Fundación RELICTO