Bomberos de San Antonio recordó a mártir Bartolomé Molina Manríquez

Como cada 9 de julio, el Cuerpo de Bomberos de la comuna puerto se reunió en Centenario con la calle que lleva el nombre del mártir, para conmemorar un nuevo aniversario de su fallecimiento.
En la jornada se contó con la presencia del Directorio General, encabezado por el Superintendente Héctor Araneda, junto a las  7 compañías que conforman el Cuerpo de Bomberos, llevando a cabo la tradicional conmemoración, recordando en esta ocasión el 86º aniversario del fallecimiento del mártir Bartolomé Molina Manríquez, caído en acto de servicio el 9 de julio de 1940 en Av. Centenario.
En dicha conmemoración estuvieron presentes familiares de Bartolomé Molina, quienes agradecieron el gesto del CBSA de conmemorar cada año este acontecimiento. El Diácono de San Antonio, Vicente Ubilla, realizó un responso en honor al mártir.
“Las bomberas y bomberos de la Primera Compañía llevaron a cabo la tradicional maratón recorriendo el trayecto que hizo nuestro mártir desde la calle Angamos, lugar de su residencia en esa época, hasta Av. Centenario”, señalaron desde el Cuerpo de Bomberos de San Antonio.
Historia
Bartolomé Molina Manríquez, nació en la ciudad de Los Ángeles, provincia del Bio Bio el 24 de agosto de 1892, hijo del matrimonio conformado por Martín Molina y Antonia Manríquez, en plena muchachez abandona su hogar, primero para trabajar en la famosa empresa cuprífera “Braden Cooper Com-pany” en la ciudad de Rancagua y luego para establecerse en la ciudad de San Antonio.
En el año de 1927 se unió en matrimonio a Remedios Gracia Tolmos de cuya feliz unión nacen su hijas Gabriela Consuelo y María Teresa, ambas ya fallecidas. Radicado en San Antonio, destacó como trabajador portuario y encargado de la planta eléctrica del puerto de San Antonio. En agosto del año 1933 se incorporó al Cuerpo de Bomberos, sirviendo en la Primera Compañía.
Se desempeñó en tres periodos como consejero de Disciplina y una de sus actuaciones más recordadas es su participación en las labores de ayuda que se prestaron en la ciudad de Concepción luego del terremoto del año 1939.
Según los relatos de la época, la tarde noche del 9 de julio de 1940, se originó un amago de incendio en la calle Centenario, el bombero Molina se encontraba en su hogar ubicado en el sector de Barrancas, en la Av. Angamos donde actualmente se encuentra la sede de Pensar Chile (ex Instituto Juan Pablo II) al oír la sirena sale de su hogar y en busca de algún vehículo que lo trasladara hasta el lugar del incendio, cuando logra llegar al punto indicado se desploma, víctima de un ataque al corazón. Falleciendo en acto de Servicio.