La Tierra Adentro, del Sur pervive: homenaje a Paul Landon

Desde el Movimiento Cultural Sur Chile hacemos un sentido homenaje a Paul Landon Pugh, periodista, realizador audio-visual y documentalista, fallecido el 26 de junio de 2026 a los 73 años.
Su nombre queda inscrito en la memoria cultural del país como el creador y conductor de Tierra Adentro, el programa que durante casi un cuarto de siglo recorrió la geografía diversa de Chile para poner en valor un mundo que la televisión comercial rara vez miraba: el de los oficios, los territorios y las comunidades rurales.
Un recorrido de 24 años por el Chile invisibilizado Tierra Adentro nació en 1991 y permaneció trece años en Televisión Nacional de Chile (1991–2004), cinco años en Canal 13 (2004–2009) y seis años en Mega (2009–2015): veinticuatro años ininterrumpidos de emisión abierta, acompañados por la inconfundible Cueca Tierra Adentro de la Banda Bordemar y por la dupla que Landon formó con Gonzalo Silva, «el Maestro Roscalata».
Tras su salida de la televisión abierta, Landon no abandonó su labor: la transformó en la Fundación Tierra Adentro, desde donde continuó documentando y, como veremos, financiando directamente el rescate de oficios territoriales.
Por su aporte a la cultura nacional, el programa y su conductor recibieron el Premio TV Grama en 1994, 1998 y 2001; el Premio de la Asociación de Periodistas de Espectáculos, Artes y Cultura de Chile (APES) en 1998; reconocimientos de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM) en 1998; y distinciones de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) en 1999.
A ello se suma el Premio Luis Oyarzún de la Universidad Austral de Chile, instituido en 1996 para reconocer contribuciones a relaciones armónicas entre los seres humanos y la naturaleza a través de las comunicaciones — quizás la distinción que mejor resume el sentido profundo de su obra.
La formación de una mirada territorial
Landon estudió Periodismo en la Pontificia Universidad Católica de Chile y luego cursó el Magíster en Desarrollo Rural de la Universidad Austral de Chile, siendo el primer egresado de ese postgrado.
Antes de la televisión, trabajó cerca de una década en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y pasó una temporada en Rede Globo, Brasil, en el equipo del programa Globo Rural. Esa doble formación — periodística y agronómica — explica algo que pocos comunicadores lograron: Landon no visitaba el mundo rural como un turista de las tradiciones, sino como alguien capaz de leer el territorio desde su propia lógica productiva y simbólica.
Él mismo lo explicaba con una honestidad poco común en la televisión: decía que lo que siempre lo movió fue conocer a la gente en su propio hábitat, y que desde sus primeros viajes buscó salir de la mirada etnocéntrica para trabajar e intercambiar conocimiento con las personas que retrataba. Y fue igual de directo al describir la resistencia que encontró dentro de la industria televisiva, donde le exigían acortar las historias y volverlas más anecdóticas — algo que, según decía, no le interesaba.
El puente hacia los oficios ancestrales: Monte Patria y Fernando Alfaro
Aquí se encuentra el puente que interesa especialmente a nuestra matriz de investigación territorial. Durante los últimos diecisiete años de su vida, Landon residió en Monte Patria, en el valle donde decidió sembrar sus últimos proyectos. Y no se limitó a documentar: a través de su Fundación Tierra Adentro financió directamente talleres de cerámica y alfarería dictados por el reconocido ceramista Fernando Alfaro —distinguido en 2016 con el Premio a la Trayectoria en Cultura Tradicional «Margot Loyola Palacios»— en localidades como Vado Hondo y Pulpica.
Ese gesto revela algo que trasciende el formato televisivo: Landon entendió que el legado de los oficios que nacen del encuentro entre las comunidades y la materialidad viva de la tierra —la greda, el barro, el fuego— no sobrevive solo con ser filmado, sino con ser sostenido económica y pedagógicamente en el territorio donde habita. Alfaro, formado en la Escuela de Bellas Artes y forjado en la alfarería durante los años de exilio de la dictadura, representa precisamente ese tipo de oficio: un saber que atraviesa generaciones y que, sin gestores como Landon, corre el riesgo de la extinción silenciosa.
Un legado que el Movimiento Cultural Sur reconoce
Landon recorrió la geografía diversa de Chile valorando el mundo invisibilizado de la creación territorial y comunitaria que subsiste, muchas veces en silencio, frente al avance homogeneizador de la modernidad occidental. Su archivo fílmico —distinto de las imitaciones comerciales, más bien burdas, que su estilo periodístico único inspiró— constituye hoy un material de altísimo valor cultural para quienes trabajamos en la documentación de los oficios y territorios del sur.
La tierra adentro del sur pervive.
Gracias, Paul Landon.
Mauricio Morales
Movimiento Cultural Sur
El Convento