SEXO RESPONSABLE

“Con su mano derecha, con total delicadeza acariciaba su rostro, con el dedo pulgar rozaba sutilmente sus exquisitos labios, mientras contemplaba complacid@ sus microgestos en notorio aumento. Las expresiones faciales de placer entre amb@s eran ardientes y orgásmicas y una respiración agitada acompañaba su placer; un pequeño temblor recorría ambos cuerpos y ese era su único lenguaje en esos momentos de goce. Con sus manos libres se buscaban y acariciaban con expertis y suavidad sus delicios@s y húmedas intimidades. Ambos expresaban su deleite con susurros de placer y explotaban al unísono.
La entrega y dedicación en una pareja, es la mezcla perfecta para un buen sexo, las caricias previas en la intimidad de l@s amantes son la base para un exitoso y pleno placer; estos al dedicarse el tiempo que corresponde y no apurar los procesos químicos de sus cuerpos logran un natural e ideal proceso placentero en toda la esencia humana, con alma, mente, espíritu y cuerpo; para llegar juntos al frenético y sublime desenlace del clímax en un estallido de placer.
Sin perder de vista la importancia del placer sexual; es sugerible que en esta máxima expresión de goce no solo primen las atracciones físicas e intelectuales y que además del natural imán de la seducción y la atracción estén presentes otros factores como el respeto, la dedicación y el amor.
Tod@s o una gran mayoría, alguna vez hemos tenido relaciones sexuales solo por placer, lo cual; es totalmente respetable y es muestra decisión. Lo adecuado en estos casos, es que sepas elegir a tu compañer@ para así evitar a futuro incómodos problemas con soluciones poco favorables en lo que respecta a tu responsabilidad y protección sanitaria.
Diversidad de parejas, sin importar su permanencia en el tiempo y sexualidad, están incluidas en esta crónica. La condición sexual, jamás podrá determinar la calidad moral de un ser humano; para mí; lo que condiciona moralmente a una persona en lo que respecta a su sexualidad; es su forma de pensar y las conductas sexuales aberrantes y enfermizas como la pedofilia, la necrofilia, coprofilia y la zoofilia. Son estos comportamientos sexuales enfermizos y las conductas irresponsabilidades con malos procederes en prevención de enfermedades sexuales, las que determinaran la condición moral de un ser humano en este aspecto.
El VIH, la sífilis y la gonorrea están a la vuelta de la esquina, tanto para heterosexuales como para miembros de la comunidad LGBTIQ+. Estas enfermedades siempre estarán al acecho de las personas en actividad sexual. Es primordial que se priorice una educación sexual adecuada desde la infancia en los hogares y escuelas. Y los que no la tuvieron, examinen sus conductas sexuales, aprendan y reflexionen en sus conductas sexuales riesgosas.
Espero que el cambio de mentalidad que últimamente está rondando por la humanidad nos permita apreciar lo errado que hemos estado en estos temas. El sexo es sublime y majestuoso, es la sensación de “goce” más grande que el ser humano pueda experimentar, es además, una necesidad humana, y por lo mismo, tiene que ser realizado con quien corresponda y por sobre todo con responsabilidad y si es con amor, mucho mejor.
HUBERZZA











