Desempleo en 9,6%: ¿qué está pasando con el mercado laboral en Chile?

ELPROA
El Diario de San Antonio

El último informe de empleo del Instituto Nacional de Estadísticas dejó una cifra que, naturalmente, concentra las miradas: la tasa de desocupación alcanzó un 9,6% durante el trimestre junio-agosto de 2026, aumentando un punto porcentual respecto del mismo período del año anterior.

Pero quizás el problema no está solamente en ese 9,6%.

Detrás de la tasa existen otras cifras que ayudan a comprender mejor lo que está ocurriendo. En 12 meses, el grupo integrado por quienes tienen trabajo disminuyó 0,9%, mientras que los desocupados aumentaron 13%. En términos concretos, el país registra cerca de 990 mil personas sin empleo.

Hay otro antecedente que merece atención. Los asalariados formales disminuyeron 2,9%, mientras que los trabajadores por cuenta propia aumentaron 3,1%.

Esto no significa que trabajar de manera independiente sea necesariamente algo negativo. Emprender, prestar servicios o desarrollar una actividad por cuenta propia, puede ser una decisión profesional perfectamente válida. El problema aparece cuando esa alternativa no surge de una elección, sino de la dificultad para encontrar trabajo.

También existen diferencias importantes entre sectores. La ocupación disminuyó con fuerza en información y comunicaciones (-16,8%) e industria manufacturera (-7,6%), además de registrar una caída de 1,1% en comercio.

Por eso, cuando hablamos de desempleo, no deberíamos preguntarnos solamente cuántos puestos de trabajo se están creando. También debemos cuestionarnos respecto a qué tipo de empleos estamos generando y qué tan sostenibles son en el tiempo.

La discusión importa, especialmente, para quienes hoy están ingresando al mercado laboral. Las empresas están cambiando, las tecnologías modifican tareas y las competencias requeridas evolucionan cada vez más rápido. La formación profesional, por tanto, tampoco puede permanecer estática.

Universidades, centros de formación y empresas, tenemos el desafío de observar estas transformaciones y preparar a las personas no únicamente para obtener su primer empleo, sino también para adaptarse durante toda su trayectoria laboral.

Una tasa de desocupación de 9,6% es preocupante. Pero detrás de cada porcentaje existen personas buscando una oportunidad, familias reorganizando sus presupuestos y jóvenes intentando ingresar por primera vez al mercado laboral.

Por eso, quizás la pregunta fundamental no sea solamente cómo disminuir el desempleo. También debemos preguntarnos qué tipo de empleo queremos construir.

Pablo Morales Director Carrera de Contador Auditor Universidad de Las Américas