Medir para transformar: más oportunidades laborales para las mujeres

ELPROA
El Diario de San Antonio

A medida que se acerca la implementación de la Ley N.º 21.828, es un buen momento para reflexionar sobre lo que esta normativa puede significar para las mujeres de nuestro país.
Hablar de igualdad laboral es hablar de oportunidades reales. Hoy las mujeres siguen enfrentando brechas persistentes en materia de ingresos, participación en espacios de decisión y posibilidades de conciliar el trabajo con las responsabilidades familiares.
Los datos más recientes muestran que, en promedio, las mujeres percibieron ingresos un 21,7% menores que los hombres. Esta realidad nos recuerda que aún tenemos una tarea pendiente.
La Ley N.º 21.828 representa una herramienta concreta para avanzar. Las empresas obligadas deberán reportar información sobre la participación de mujeres, los cargos de responsabilidad, las medidas de conciliación y las brechas salariales. Contar con estos datos permitirá visibilizar desigualdades y focalizar las acciones afirmativas necesarias para alcanzar la igualdad de oportunidades y de derechos en las empresas.
Pero medir no es suficiente. El verdadero desafío será transformar esa información en decisiones y acciones concretas, tanto al interior de las propias instituciones como en el diseño de políticas públicas y programas. Los informes que deberán entregar las empresas permitirán identificar brechas, reconocer buenas prácticas y promover cambios.
Por eso, desde el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género trabajamos junto al Ministerio del Trabajo para que la implementación de esta ley incorpore la perspectiva de género y permita contar con información comparable y útil para avanzar en la reducción de las desigualdades.
Esta ley también representa una oportunidad para seguir avanzando en corresponsabilidad y conciliación, porque las tareas de cuidado continúan siendo una de las principales barreras que condicionan las trayectorias laborales de muchas mujeres.
Estamos, entonces, ante una oportunidad concreta para transformar la información en cambios y avanzar hacia un mundo laboral donde ser mujer no signifique enfrentar barreras adicionales.
La igualdad no se alcanza solo con buenas intenciones: se construye con decisiones, información y acciones concretas.

Marcia Raphael, Subsecretaria de la Mujer y Equidad de Género