Masculinidades en la vejez: el alcohol como refugio del silencio

Entre 2016 y 2024, Chile registró 1.662 muertes por síndrome de dependencia del alcohol en personas de 20 años y más, según un análisis del DEIS del MINSAL. La mortalidad masculina fue 13,5 veces la femenina y el grupo de 65 a 79 años presentó las tasas más elevadas.
Estas cifras nos invitan a mirar más allá del consumo y preguntarnos por los modelos de masculinidad que la sociedad ha construido y reproducido a lo largo de generaciones. Durante décadas, muchos hombres fueron socializados para no expresar vulnerabilidad, no pedir ayuda y encontrar en el alcohol una forma socialmente aceptada de gestionar el malestar emocional.
Desde una perspectiva gerontológica y de género, la jubilación, la viudez o la pérdida de vínculos no deberían entenderse como causas inevitables de sufrimiento, sino como experiencias cuyo impacto también depende de los recursos afectivos y sociales disponibles. Cuando una sociedad vincula el valor masculino con la productividad, la autosuficiencia y la fortaleza, envejecer puede significar también enfrentarse a mandatos que dificultan reconocer la propia necesidad de cuidado.
El problema, entonces, no es solamente cuánto beben los hombres mayores, sino cuánto hemos normalizado que enfrenten sus sufrimientos en silencio. Urge desarrollar políticas de salud mental y prevención del consumo problemático de alcohol con perspectiva de género y libres de viejismo, que reconozcan que nunca es tarde para construir nuevas formas de vincularse, pedir ayuda y recibir cuidados.
Porque mientras sigamos enseñando a los hombres a ocultar su vulnerabilidad, seguiremos confundiendo el silencio con fortaleza y llegando demasiado tarde a sus sufrimientos
Dra. AgnieszkaBozanic Leal
Presidenta, Fundación GeroActivismo











