Dos robos en menos de una semana afectaron a ONG El Canelo de San Sebastián

La semana pasada la delincuencia golpeó fuertemente a la  Casa de la Cultura Comunitaria de una ONG en la comuna de Cartagena, la que en reiteradas ocasiones sufrió el robo de diversos elementos desde el interior del espacio que ocupan, el cual además sufrió importantes daños estructurales por el actuar de los antisociales.
Han sido días complejos para los integrantes de esta organización, ya que estos robos no solo los afectan a ellos, sino que a toda la comunidad que se beneficia con las distintas actividades que constantemente realizan en el territorio.
Magdalena Torrente, integrante de la directiva del punto de cultura ONG El Canelo, conversó con Diario Proa sobre lo ocurrido en el espacio que utilizan en el sector de San Sebastián.
“Nosotros teníamos una reunión en la Avenida 6 Oriente y nos avisó una vecina de que 10 para las 10 que se había metido un hombre al espacio. Un vecino nos llevó en auto, nos demoramos 10 minutos, 15 minutos máximo, y efectivamente estaba una mampara abierta. Entramos y empezamos a llamar a Carabineros, pero justo iban pasando por la avenida en ese momento en una patrulla. Así que ellos entraron y ahí encontraron a una persona, un hombre que se notaba que estaba borracho, quien según sabemos tiene varias detenciones previas, quien también fue detenido en ese momento. Ahí nosotros entramos y vimos que había un desorden tremendo dentro de la casa; rompieron todas las chapas porque no pudieron entrar por la parte de abajo, porque igual protegimos todo, así que entraron por el segundo piso por una ventana, hicieron todo tira”, relata la integrante de la ONG cartagenina.
Desde ese momento es que comenzaron a ver que se había sacado del lugar, encontrando que en un sillón había varias especies apiladas, lo que parecía que no habían alcanzando a sacar nada. Sin embargo, conforme fueron pasando las horas y se siguió ordenando las dependencias es que se dieron cuenta que si habían sido víctimas de un robo, realizando la denuncia correspondiente.
“Era un desorden que no sabíamos mucho lo que faltaba. Al final hicimos la denuncia, fuimos a  Carabineros, y no empezó a cuadrar los tiempos; el hombre que estaba ahí se encontraba borracho, nos empezamos a preguntar cómo es que había entrado por la puerta, que fue lo que nos dijo una vecina, siendo que en otros espacios estaba todo roto, lo que nos hizo llegar a la conclusión que fue otra gente la que entró antes a robar.  Ahí seguimos buscando en la casa y vimos que de hecho los tipos hasta almorzaron ahí adentro, nos sacaron todo el mercadito que teníamos, nos robaron el saco de harina, los bidones de aceite que teníamos, toda la mercadería que nosotros tenemos ahí para cuando llega gente y cocinamos. Así que empezamos a ver que efectivamente sí habían robado, muchas cosas”, añadió Torrente.
Solo esta situación ya es lamentable para el espacio El Canelo, quienes con estos insumos realizan muchas de sus actividades con la comunidad. Sin embargo, ahí no paró todo, ya que horas después nuevamente la casa fue víctima de la delincuencia.
Según explica la integrante de la ONG cartagenina, “el día jueves nosotros estuvimos ahí todo el día, nos fuimos como a las once más o menos de la noche, pensando en que no iba a entrar nadie más. Pero no fue así, entraron nuevamente. Yo tenía una reunión a las nueve de la mañana con puntos de cultura, cuando alrededor de las 12 me llaman y me dicen que otra persona había entrado a la casa. Cuando llegue ya se había ido, llame a Seguridad Municipal y Carabineros, llegaron, entramos y ahí vimos que efectivamente la puerta de estaba destrozada, a puras patadas y con un fierro hicieron fuerza para abrir, entrar y ahí llevarse todo. La persona que lo hizo ya sabía dónde estaban todas las cosas, forcejeó el otro lado, se llevó todas las cosas de amplificación, las luces LED de un proyecto nuevo que habíamos ganado, los materiales de los talleres de electricidad, se llevó los rollos. Se llevó muchas cosas”.
El golpe no solo afecta a los integrantes del espacio, sino que a la comunidad en general, con quienes ellos realizan constantemente talleres, actividades, todo en beneficio de los vecinos y vecinas de la comuna de Cartagena.
“Nosotros somos un espacio cultural, que llevamos años tratando de juntar, son cosas que se reúnen a través de concursos ganados, beneficios, financiamiento externo, que cuesta juntar. Entonces da rabia, porque estamos haciendo talleres gratis, en la pandemia trabajamos con las ollas comunes, trabajamos con mucha gente, con mujeres, con niños. Yo soy técnico en protección de drogas, mi pareja igual y  sabemos que tenemos que tener un colchoncito para ver todos estos temas. Llevamos años trabajando en esto, visibilizando San Sebastián, ayudando a la comunidad porque sabemos que hay droga, delincuencia y otros problemas, trabajamos también en temas ambientales, protegiendo el humedal urbano, lo hacemos de forma gratuita, para el bienestar de las personas y que esto pase, da rabia”, expresó Magdalena Torrente.
Cabe señalar que si bien se hicieron las denuncias, hasta el momento no han tenido respuestas positivas respecto a más detenidos o avance en el proceso de investigación para dar con el o los responsables de los robos. De igual forma, están haciendo gestiones para encontrar grabaciones de lugares cercanos donde puedan tener algún rastro y que se pueda tener respuestas.
Aunque esta lamentable situación no hace que la organización baje los brazos, ya que pese a la compleja situación y todo lo perdido están desde ya planificando como pueden comenzar a reunir recursos y empezar poco a poco a recuperar parte de lo que se llevaron.
“Todos los chiquillos ya están más tranquilos y vienen cosas mejores. Nosotros somos Punto de Cultura Comunitaria,  somos reconocidas por el Ministerio de las Artes y la Cultura desde el 2023 y en eso llevamos un proyecto que empezaba ahora en marzo, se nos ha atrasado un poco, teníamos que hacer una tocata, que ya tiene nueva fecha y será el próximo 11 de abril.  Ahí esperamos  hacer una rifa o a hacer algo para empezar a reunir fondos, los chicos también quieren hacer más tocatas, porque no solo es recuperar lo robado, es también reparar todo lo que nos rompieron, porque la casa quedó con muchos daños y eso es otro gasto que hay que hacer”, detalló Magdalena Torrente de la ONG El Canelo.