POLÍTICA NAVIDEÑA

Muchos son, los que en esta Navidad se sentirán felices con el resultado de las elecciones presidenciales y están esperanzados en que el Viejito Pascuero les regale lo que tanto ansían; mano dura a la delincuencia, como también al narco tráfico, la migración extranjera irregular y la expulsión de estas personas en esa condición; mas, la supuesta mala economía del país. En otros hogares en cambio ronda un poco la inquietud con variados matices de incertidumbre, en que realmente existan soluciones a los cambios ofrecidos por la derecha extrema chilena.
Es preocupante para el ciudadano medio, escuchar a los cientistas políticos, estadistas y economistas de distintos lados de nuestro menú político, hablando o esbozando sus comentarios y vaticinios del futuro del país en estos cuatro años que se avecinan. Hoy, son declaraciones con un distinto común denominador y fin específico. Se percibe en sus opiniones, una disposición alarmista, ya que, existe poca voluntad para tomar acuerdos y que estos converjan en resultados favorables para todo el país, dando señales claras que se hará lo posible por lograr una paz social y orden en las calles.
Siendo bien realista y honesto, el próximo gobierno en sus ofertones han prometido mejorar lo mencionado al inicio de mi crónica y otras promesas más; sin embargo, la paz social se ve muy oscura por el decreto de sus palabras, ya que; “ellas son, sus pensamientos hablados”. Su negativismo en ese aspecto, se ratifica cada vez más en sus declaraciones.
Sin embargo y a pesar de la citado; hoy en Navidad, es el tiempo y el momento de concretar solo las buenas intenciones,(que no dudo que existan) y que, en este lapso mágico de la Noche Buena y Año Nuevo logren meditar sus palabras confrontacionales y que solo se materialice lo que lleve a una paz social entre compatriotas.
No puedo dejar pasar esta publicación sin comentar el errado accionar de los especuladores alarmistas de las redes sociales, tanto de derecha como de izquierda; sembraron y algunos aún siguen sembrando una cantidad asombrosa de propagandilla beligerante, falsa y repleta de desacreditaciones en defensa de sus posturas políticas. En fin, ellos algún día, verán la cosecha de sus palabras decretadas y tendrán que asumir.
Hoy Chile necesita del espíritu navideño para enfrentar estas posturas tan distantes; recuerden que hace 52 años atrás sucedió algo parecido y no terminó bien. El tema es, que ese tipo de defensas y estrategias políticas no conducen a nada bueno, segregan, separan; el ciudadano se hace pendenciero y se divide; en el fondo nos hacemos enemigos entre nosotros.
Paz a los hombres de buena voluntad; con declaraciones de unión e integración y pasificaciones sociales, no haciendo comparaciones dañinas e innecesarias. Chile es una nación con políticos capaces y con hambre social. El país es el pueblo o la gente como otros dirían, con sus instituciones y los Poderes del Estado sólidos. El electorado eligió este gobierno nos guste o no y muchos esperamos un discurso de bonanza y realizable, no de ficción; un discurso con un mensaje armonioso y no divisor; con real espíritu navideño, con ideas progresistas y reales, con mejoras sociales y sin terminar con las ya existentes.
HUBERZZA











