Delfín vara vivo en Cartagena y bañistas logran devolverlo al mar
Este domingo al medio día, mientras decenas de veraneantes y bañistas se encontraban en la playa Chica de Cartagena, varó vivo un delfín, generando un amplio trabajo de las personas para poder devolverlo al mar.Cabe señalar que tras notar al animal los bañistas comenzaron a llamar a varias instituciones pero aparentemente nadie respondió, ni llegó al lugar; por lo que, pese al desconocimiento total ante estos eventos se organizaron algunos de ellos y tras varios intentos ortodoxos lograron conseguir que el pequeño cetáceo regresara al mar y no volviera a vararse.
Ellos también llamaron al especialista en fauna silvestre, José Luis Brito, quien se encontraba en tour patrimonial guiado al interior de Las Cruces; por lo que, no pudo recibir el llamado. Sin embargo, pudo ver el mensaje media hora después que el cetáceo ya había regresado al mar.
“Los videos y fotos enviados por tres colaboradores y en especial por Joyce Araya Montenegro, permitió al especialista determinar que se trató de un ejemplar adulto de Delfín Oscuro (Lagenorhynchus obscurus), especie que puede observarse en el litoral en forma ocasional. Se desconoce que afectó a este delfín y que pudo haber ocasionado su vara-miento en esta playa de Cartagena”, indicó Brito a Diario Proa.
Recomendaciones
Ya que esta puede ser una situación que puede ocurrir nuevamente en las playas de la provincia de San Antonio, el especialista entregó algunos consejos a la comunidad sobre qué se puede hacer en esos casos.
Esto incluye que se puede sacar al delfín del oleaje y ponerlo en la parte húmeda de la playa mirando al mar y cubrir su cuerpo con ropa mojada, evitando tapar el respiradero; dejar de tocarlo para no asustarlo y estresarlo, además de dejar de hablar fuerte cerca de él y alejar al público de él.
“Paralelamente y en forma rápida llamar al Sernapesca, Armada, salvavidas, Carabineros o seguridad ciudadana municipal; y si nadie responde, como sucedió en este caso, se debe tomar al cetáceo, nunca de la cola y menos de sus aletas para evitar dislocaciones y fracturas, se le toma en la posición en que nada y no de costado, formando una camilla con varios brazos de bañistas y se le introduce en el mar, dejando su espiráculo fuera del agua para que no se ahogue”, detalló José Luis Brito.
Junto con esto se indicó que se debe esperar al nivel de la cintura en el agua que el cetáceo se calme, reconozca dónde está, para que comience a mover su cola e intente nadar. Es en ese momento en que se puede soltar, aunque si vuelve a varar en forma rápida, se puede repetir la maniobra. Aunque es importante enfatizar que nunca se debe arrastrar sobre la playa y menos sobre la arena al animal, pues se pueden dañar su oído, sus ojos, aletas y piel.
“Se felicita igualmente a los ciudadanos que lograron desvarar al pequeño cetáceo pese al desconocimiento de cómo hacerlo. Muchas gracias por su gran logro”, concluyó Brito.











