Presentan requerimiento para frenar proyecto en Punta Fraile de Algarrobo

La acción ingresada por el movimiento de Defensa Punta de Fraile ante el Servicio de Evaluación Ambiental busca invalidar la resolución que eximió al proyecto “La Puntilla” de someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, esto por el impacto que tendría sobre el Santuario Islote Pájaro Niño, el paisaje y la vialidad del sector.
Un nuevo paso dio la controversia por el proyecto inmobiliario “La Puntilla” en Punta Fraile, Algarrobo, tras ingresar ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Valparaíso un requerimiento de invalidación contra la resolución emitida el 9 de febrero, mediante la cual el organismo resolvió que la iniciativa no debía someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.
Este proyecto contempla la construcción de 10 torres con un total de 344 departamentos en el sector de Punta Fraile, uno de los puntos que hoy concentra la preocupación de vecinos y agrupaciones ambientales de la comuna.
Según el abogado Alejandro Figueroa, uno de los patrocinantes de la acción, la presentación se funda en “vicios de nulidad y de omisión grave”, entre ellos la falta de consideración de áreas protegidas cercanas, como el Santuario de la Naturaleza Islote Pájaro Niño, hábitat del pingüino de Humboldt, especie declarada recientemente Monumento Natural.
Desde la organización Defensa Punta de Fraile, Dana Torres explicó que el objetivo inmediato es revertir la resolución del SEA para que el proyecto sí sea evaluado ambientalmente.
“Lo que hicimos hoy día fue ingresar un recurso de invalidación administrativa en contra de la resolución del SEA en relación con la consulta de pertinencia que presentó la inmobiliaria. La resolución señalaba que el proyecto no debía someterse al sistema de evaluación de impacto ambiental”, señaló.
La dirigenta enfatizó que la preocupación de la comunidad organizada no se limita al edificio, sino al efecto acumulado que tendría sobre un sector que ya enfrenta una fuerte presión inmobiliaria, afectando el borde costero, el valor paisajístico y la vida cotidiana de los vecinos.
“Va a estar al frente del santuario. Entonces, imagínate el impacto lumínico que va a causar este proyecto”, advirtió.
Torres agregó que la construcción se proyecta por dos años y que el acceso de faenas sería por avenida El Canelo, en un sector con calles pequeñas y varias de tierra.
Según relató, la iniciativa considera entre 250 y 350 trabajadores diarios, lo que, a juicio del movimiento, traería un impacto vial y urbano importante para el barrio.
Otro de los puntos que levantan los vecinos es la cercanía del proyecto con la zona típica Canelo-Canelillo y con humedales intermareales donde, según indicaron, existe presencia de fauna como el chungungo.
“Lo principal es que no se construya y que no se destruya. Y no perder ese patrimonio natural que es de todos nosotros”, afirmó la integrante del movimiento.
La controversia también se cruza con una antigua demanda vecinal por cambiar el uso de suelo de Punta Fraile a área verde parque, iniciativa que, según Torres, viene empujándose desde 2022 y que sigue sin avanzar.