¿Puede la IA acelerar la sostenibilidad en Chile?

Durante los últimos años, la conversación sobre inteligencia artificial ha estado marcada por su capacidad para transformar la productividad, automatizar procesos y redefinir la manera en que trabajamos. Sin embargo, es clave preguntarnos si esta herramienta puede convertirse también en un motor para acelerar la sostenibilidad.
La respuesta es sí, pero la condición es que la IA sea implementada con una estrategia clara, integrada a la operación industrial y orientada a generar impacto real. La tecnología, por sí sola, no resuelve los desafíos ambientales ysu verdadero valor surge cuando permite tomar mejores decisiones, optimizar recursos y transformar la forma en que operan las industrias.
Chile posee una oportunidad única para consolidar una industria más digital, eficiente y sostenible, particularmente en sectores estratégicos como la minería, responsable de una parte importante de las exportaciones nacionales y protagonista de la transición energética global. La creciente demanda por minerales críticos obliga a producir más, pero también a hacerlo con una menor huella ambiental.
En este contexto, la inteligencia artificial está demostrando que puede convertirse en un aliado decisivo. Gracias a la integración entre el mundo físico y el digital, hoy es posible capturar información en tiempo real desde sensores, equipos y procesos industriales para transformarla en decisiones inteligentes. Esto permite anticipar fallas antes de que ocurran, optimizar la gestión de activos críticos, reducir detenciones no programadas y utilizar la energía, el agua y otros recursos de manera mucho más eficiente.
Pero el desafío no es sólo tecnológico, sino que también cultural, organizacional y de gobernanza. Un estudio elaborado por ESE Business School y PwC Chile evidencia una realidad que merece atención: aunque la adopción de la IA avanza rápidamente en el país, ocho de cada diez empresas aún no están abordando adecuadamente los impactos sociales y ambientales asociados a esta tecnología.
Contar con socios tecnológicos que comprendan tanto la operación industrial como el ecosistema digital, resulta cada vez más relevante. La convergencia entre automatización, software industrial, análisis de datos e inteligencia artificial está permitiendo que las empresas evolucionen desde un modelo reactivo hacia uno predictivo, donde las decisiones se toman sobre la base de información confiable y en tiempo real.
La inteligencia artificial no reemplazará el compromiso de las organizaciones con el desarrollo sostenible, pero sí puede convertirse en el acelerador que permita alcanzar metas ambientales que, hace apenas unos años, parecían inalcanzables.
Diego Clavería, Head of Digital Industries Siemens Chile











