Pacto Fiscal y la Ruta del Emprendimiento
El reciente anuncio del gobierno en relación con la propuesta de Pacto Fiscal ha suscitado una amplia gama de reacciones y con razón. Dentro de la propuesta, hay una serie de medidas que buscan incentivar la formalización y que podrían marcar una diferencia significativa en cuanto al cumplimiento de las metas de recaudación. Sin embargo, también plantea preguntas acerca de su eficacia. Estamos hablando de la llamada “Ruta del emprendimiento».
El nuevo marco impositivo propuesto sugiere la implementación de un monotributo para microempresas que registren ventas promedio anuales de hasta UF 1.800. Este sistema de tributación simplificado permitiría a estos microemprendedores, que frecuentemente forman parte del sector no formalizado, cumplir con sus obligaciones tributarias y previsionales pagando un solo impuesto. Esta propuesta no solo aliviaría la carga fiscal de las microempresas, sino que también podría incentivar la formalización y el crecimiento de estos negocios.
Además, según la primera información entregada por el Ministerio de Hacienda, se crea un beneficio en relación con IVA para aquellos contribuyentes con ventas desde las 1.800 hasta 2.400 UF. Este tramo de contribuyentes estaría eximido del pago del IVA durante un año, y durante el siguiente recibiría un alivio impositivo de manera progresiva, con una rebaja del 50% del pago de IVA en los primeros seis meses y del 25% en los siguientes seis. Este tipo de estímulo puede ser importante para la consolidación y expansión de las pequeñas empresas. Sin embargo, aún queda por verificar si esta medida será suficiente para superar los obstáculos que normalmente frenan la formalización y, por otro lado, qué costo implicaría entregar este alivio impositivo progresivo. ¿Cuál es la pérdida por recaudación? ¿De qué manera afectará esta competencia en el mercado al segmento de las Pymes?
Para los contribuyentes con ventas promedio entre 2.400 y 75.000 UF, se mantendría el régimen actual de Propyme en sus dos versiones: general y transparente. Esta continuidad brindaría estabilidad y predictibilidad para estas empresas que ya están establecidas y operando dentro de este marco.
Resulta también muy interesante la introducción de un nuevo tramo de «transición», donde se elevaría el límite de ventas promedio de 75.000 a 100.000 UF. Este tramo estaría destinado a aquellas empresas que están en la transición de convertirse en una gran empresa, permitiendo una migración gradual hacia el régimen general de tributación.
La propuesta busca equilibrar las cargas y beneficios de la tributación, facilitando a su vez el desarrollo y fortalecimiento del emprendimiento. No obstante, existen preguntas: ¿Cómo se manejará esta transición? ¿Es suficiente el rango propuesto para cubrir las necesidades de estas empresas en transición?
Como siempre, será esencial un monitoreo cuidadoso de estas medidas para asegurar que no solo proporcionen alivio temporal, sino que realmente fomenten el crecimiento a largo plazo. Es importante recordar que esta es solo una propuesta del Ministerio de Hacienda y dada la coyuntura actual, el trámite no será sencillo, se espera un debate extenso y riguroso en el Congreso, por lo que seguiremos atentos a su desarrollo.
Viviana Puentes Directora Escuela de Auditoría Universidad de Las Américas











