Entrevista al candidato a consejero constitucional Aldo Valle
El abogado y académico de la Universidad de Valparaíso, Aldo Valle, dialogó con Diario Proa respecto al desafío que es asumir esta candidatura en miras a las elecciones del 7 de mayo, además las temáticas relevantes a tratar en este proceso constituyente.
Valle se postula como candidato al Consejo Constitucional por el Partido Socialista, siendo este un desafío importante que asumió luego de un extenso análisis, pero considerando que puede ser un aporte para la redacción de una nueva propuesta de Constitución.
Consultarle acerca de este despliegue territorial que lo trae a San Antonio, ¿Cómo espera poder conectarse con los territorios en el marco de esta campaña?
El propósito es básicamente tener una conversación lo más directa posible con las y los ciudadanos. Chile está viviendo un proceso de transición desde el punto de vista político en el que es muy importante que quienes representen a la ciudadanía lo hagan cumpliendo con esa condición previa, de pertenencia a los territorios, pero también de conversación, de conocimiento, de contacto directo. A veces cuesta ponerse en el lugar, donde están los problemas, de salud, seguridad pública, de educación y a mí me parece que en un debate Constitucional uno debe llevar ojalá lo más claro posible cuáles son las necesidades, cuáles son las urgencias, porque si bien las constituciones no resuelven directamente esos problemas, son una condición fundamental para que finalmente esas necesidades puedan tener una buena respuesta del sistema social y del sistema político.
¿Cómo fue tomar la decisión de ser candidato a consejero constituyente, como nace, le costó tomarla por el desafío que significa, el proceso anterior y las enseñanzas que quedaron?
Me parece que lo más sincero es decir que no fue una decisión fácil, porque uno tiene desde luego sus obligaciones. Yo no me dedico a la actividad política, yo trabajo en la Universidad de Valparaíso y esto por lo mismo representaba hacer cambios en mi vida personal y académica potencialmente por todo este año, porque la elección es el 7 de mayo, pero el 7 de junio se va a constituir el Consejo Constitucional y va a trabajar hasta el mes de noviembre. De modo que representaba una decisión que tenía un impacto en la vida personal, pero a su vez si uno está comprometido, no solo con la vida personal, sino que también con la vida de los demás y las instituciones de nuestro país, a mí me pareció que era una inconsecuencia. Los profesores universitarios tenemos una dificultad, siempre le estamos transmitiendo a los jóvenes que no puede uno vivir en la indiferencia, que se debe ser parte, especialmente en una escuela de Derecho; a mí me ha tocado por muchos años decirle a los estudiantes que las instituciones son relevantes, son imprescindibles en la vida de una país, no lo son todo, pero son un componente sustantivo de la vida en sociedad. Por lo mismo me sentí interpelado, entre otras cosas porque hubo algunos estudiantes que se me acercaron a decirme porque no era parte de quienes postulaban, además de otras personas, dirigentes, militantes del partido me lo propusieron e incluso insistieron en algunos casos, de que debía ser parte de este proceso. No es para un cargo político y eso también me ayudó a decidir porque es una tarea que se va a cumplir por un determinado número de meses, lo que para mí también es tranquilizador porque mi trabajo es académico fundamentalmente. Pero aquí está la oportunidad de contribuir con mis conocimientos y formación academia y desde la ciudadanía.
Sobre sus propuestas, ¿dónde cree que están los ejes importantes a tratar y donde eventualmente electo le gustaría hacer énfasis en esta nueva Constitución?
Una Constitución Política, lo he dicho en otras ocasiones, debe hacerse cargo de los asuntos más relevantes de la vida política de un país. Con eso quiero decir, no de todos los asuntos públicos de un país, con eso quiero decir que las constituciones no deben anticipar las políticas públicas, esas son decisiones de los gobiernos y mayorías parlamentarias que en los regímenes democráticos suceden y se van alternando en el poder. Pero las constituciones deben si hacerse cargo de establecer las libertades fundamentales y los derechos básicos, a que todas las personas deben tener acceso; y deben a su vez diseñar el sistema político que va a permitir que la democracia sea finalmente la medida, la forma de tomar decisiones colectivas. Una democracia desde luego sin trampas, sin ventajas, una democracia que le de equivalencia a las partes y le de confianza a la minoría y la mayoría, para contribuir al desarrollo del país. Desde ese punto de vista todavía hay que desarrollar algunos puntos más en la Constitución. Por ejemplo, nosotros necesitamos un Estado descentralizado, no el centralismo que tenemos, donde una comuna o provincia como San Antonio son víctimas de este centralismo que hay, que se reproduce incluso en las regiones. Entonces mientras no avancemos en un proceso de descentralización vamos a seguir teniendo una democracia incompleta. De modo que son muchísimos los temas, pero he querido señalar esto porque creo que hace mucho sentido, especialmente en las comunidades que son todavía victimas del centralismo que ahoga la democracia en Chile.
Este periodo de campaña, es acotado, todo además mientras trabaja el Consejo de Expertos, ¿Cómo está abordando esta parte, informando a la comunidad sobre sus propuestas, pensando además que el voto es obligatorio?
Nosotros hemos puesto de relieve que lo que necesitamos es comunicar especialmente a la ciudadanía que no participa habitualmente del sistema electoral, entre otras cosas porque aquí va a haber un voto obligatorio; es decir, un porcentaje muy importante del electorado no ha participado en los últimos años de elecciones de personas, porque el plebiscito era una decisión a partir de un proyecto. Ahora todos estamos en la misma condición, no presenta una ventaja o desventaja para nadie, por lo mismo nos importa convocar a las organizaciones sociales, no solo a los activos políticos, organizaciones que pueden contribuir a que ojalá haya una alta participación. No es bueno sustraerse a estos procesos porque nunca es bueno en la sociedad dejar a las minorías audaces a cargo de las decisiones públicas.











